Las fuertes tormentas amenazan el inicio del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, comprometiendo la jornada inaugural.
El prestigioso Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María inicia este jueves su edición número 60, un evento que promete ser memorable, no obstante, las condiciones climáticas adversas plantean serias dudas sobre su desarrollo. La organización ha indicado que la inauguración podría transformarse en un hito en la historia del anfiteatro José Hernández.
El intendente de Jesús María ha manifestado la necesidad de evaluar la posibilidad de reprogramar la jornada de apertura. La información definitiva será comunicada al mediodía de hoy. Hasta el momento, se ha decidido cancelar la premiación y el reconocimiento a los campeones de la doma del 2025.
“Lo que estamos analizando es si suspendemos la jornada inaugural”, declaró el intendente, refiriéndose al evento programado para las 21 horas. Este cambio de planes dependerá de la evolución del clima en las próximas horas.
“Todo indica que no cambiaría el pronóstico. Vamos a priorizar la seguridad de todos y la experiencia. No está bueno que la gente venga a mojarse”, añadió, enfatizando la importancia de garantizar la seguridad del público presente.
En caso de que se decida suspender el espectáculo inaugural, la fecha del jueves podría reprogramarse, aunque no se garantizarían las mismas características y artistas inicialmente previstos. Este año, una de las innovaciones más destacadas es la implementación de una grúa gigante que proporcionará un segundo escenario elevado, lo que promete ser una sorpresa visual extraordinaria.
El acto inaugural, programado para durar apenas 18 minutos, se anticipa como una experiencia intensa, con un impresionante despliegue aéreo y “sorpresas en el cielo”, según las declaraciones de Tottis. Cada jornada del festival se presentará como una celebración singular, con elementos distintivos que realzarán la singularidad de cada espectáculo.
A pesar de las innovaciones tecnológicas, la esencia de la tradición se mantendrá, con el campo adornado con los colores patrios y la participación de más de 1.000 bailarines, junto a los estudiantes de las escuelas que representan el corazón del festival. El objetivo es conmemorar los 60 años de trayectoria, fusionando la riqueza folclórica clásica con un enfoque contemporáneo y ambicioso.
Como un gesto de inclusión hacia la comunidad, la entrada para la jornada inaugural tendrá un costo colaborativo, oscilando entre 1.000 y 50.000 pesos. “Queremos que traigan a sus hijos y a su familia porque va a ser algo que no se va a volver a repetir en otro momento del festival”, concluyó Tottis, invitando a todos a disfrutar de un espectáculo diseñado para todas las generaciones.
Asimismo, la magnitud técnica del evento está concebida para trascender el anfiteatro; la transmisión digital se beneficiará de un equipamiento de última generación, asegurando que el resplandor de los 500 móviles de iluminación y la calidad del sonido impacten más allá de la pantalla, permitiendo que todo el país participe en esta celebración histórica.