El reconocido conductor argentino compartió su experiencia ante el reciente sismo en México, destacando la organización y la tranquilidad de la población durante la emergencia.
Jorge Rial, reconocido conductor argentino, compartió a través de su cuenta de Instagram su experiencia vivida en México, donde fue sorprendido por un notable fenómeno sísmico durante sus días de vacaciones. En el contexto del inicio del verano, Rial se encontraba en la Ciudad de México cuando la alarma sísmica se activó en la mañana, lo que lo llevó a evacuar el edificio en el que se hallaba junto a otros ciudadanos.
El periodista enfatizó el orden y la disciplina que la población mostró durante la evacuación de emergencia, destacando la adecuada organización de los protocolos establecidos para enfrentar situaciones de esta naturaleza. La reacción conjunta de la comunidad resultó ser un ejemplo de preparación ante desastres naturales.
El sismo tuvo su epicentro en Acapulco, a una distancia aproximada de 400 kilómetros de la Ciudad de México, donde se encontraba el conductor, quien sintió el movimiento sísmico con claridad y decidió abandonar de inmediato el edificio para garantizar su seguridad.
“Mi primer terremoto en México, 6.6 en Acapulco. Cerca de las 8. Se sintió fuerte. Solo un susto. México terminó de adoptarme”, relató Rial en una de sus historias de Instagram, la cual acompañó con la canción Cuando pase el temblor del emblemático grupo Soda Stéreo. La imagen que compartió mostraba a un numeroso grupo de personas en la calle, evidenciando la calma que reinaba entre la población tras la activación del sistema de alarmas.
“Impresionante el sistema de alarma. El orden de la gente para evacuar. Nadie nervioso, todos saben qué hacer. El terremoto se produjo en Acapulco, a 380 KM de la Ciudad de México, pero se sintió fuerte”, continuó Jorge Rial, profundizando en su relato sobre la situación vivida.
Finalmente, concluyó su relato con un tono de serenidad ante lo acontecido: “Tembló el edificio. Uno sale con lo puesto. Ya pasó. Todo vuelta a la normalidad”, reflejando así la capacidad de adaptación y resiliencia que caracteriza a la población en circunstancias adversas.