El director técnico de la Selección de El Salvador se mostró contundente tras la abultada derrota ante Guatemala en la Liga de Naciones de la Concacaf.
La Selección de El Salvador enfrentó una de sus jornadas más adversas en el marco de la Liga de Naciones de la Concacaf 2026, sufriendo una derrota contundente de 6-0 a manos de Guatemala. Este resultado, que se produjo durante la segunda jornada del torneo, evidenció la falta de respuesta del equipo dirigido por Hernán “Bolillo” Gómez, quien se vio claramente superado en todos los aspectos del juego.
Posteriormente a este desalentador encuentro, el entrenador colombiano se presentó ante los medios de comunicación y realizó una autocrítica decidida. En lugar de buscar justificaciones por la abultada derrota, el director técnico asumió la plena responsabilidad del rendimiento de su equipo e incluso cuestionó la viabilidad de la continuidad de su cuerpo técnico en el cargo.
Esta goleada representó un severo revés para El Salvador, particularmente al contrastar con la actuación previa del equipo, que había logrado una victoria de 3-1 frente a Martinica en su debut. El DT fue explícito al evaluar el desarrollo del partido contra Guatemala, poniendo de manifiesto la disparidad en el rendimiento de su selección.
GUATEMALA DOMINÓ CON AUTORIDAD
La selección de Guatemala mostró su superioridad de forma inmediata, arrollando a El Salvador y logrando un resultado de 6-0. En la conferencia posterior al encuentro, 'Bolillo' Gómez expresó su descontento ante la crítica situación. pic.twitter.com/h6M1aeBHQ4
El colombiano no intentó minimizar la gravedad de lo sucedido en el terreno de juego. Al referirse al desempeño de El Salvador, afirmó: “No tengo nada que hablar porque fuimos un desastre”, evidenciando así su insatisfacción con la actuación del equipo. Estas declaraciones se produjeron en un contexto de creciente inquietud entre los aficionados y cuestionamientos sobre el presente del seleccionado.
LA INICIALES DESVENTAJAS Y EL DESENLACE DEL PARTIDO
El desarrollo del partido pronto dejó en evidencia la clara superioridad de Guatemala. Darwin Lom abrió el marcador a tan solo ocho minutos de iniciado el encuentro, generando una situación de tensión para El Salvador desde el principio. Posteriormente, Rubio Rubín amplió la ventaja, y antes del intermedio, Jehú Fajardo anotó el tercer tanto. De este modo, Guatemala se retiró al descanso con una ventaja de tres goles, teniendo el partido prácticamente bajo control.