Lionel Messi culminó su trayectoria en la Selección Argentina con una asistencia histórica en semifinales del Mundial 2026 contra Inglaterra.
El adiós definitivo de Lionel Messi a la Selección Argentina representa no solo la pérdida de un goleador excepcional, sino también la huella indeleble de su capacidad para asistir y dirigir el rumbo de los partidos mediante un único toque. Su legado se manifiesta en un total de 65 asistencias a lo largo de su carrera con la camiseta albiceleste.
Su última actuación como habilitador en el equipo nacional se desarrolló en el marco de una semifinal de la Copa del Mundo 2026 frente a su histórico rival, Inglaterra, un encuentro que se tornó crucial para el destino del torneo.
La noche fatídica quedó grabada en la memoria colectiva, en un momento en que el equipo argentino se encontraba en desventaja y requería una respuesta contundente. La senda hacia la remontada se inició con una brillantez del capitán: Messi asistió con precisión a Enzo Fernández, quien ejecutó un golazo que niveló el marcador 1-1, insuflando nueva vida a la afición argentina.
Cuando el tiempo se agotaba y la posibilidad de una tanda de penales era inminente, la grandeza de Messi emergió en una jugada que se inscribirá en la historia del fútbol. Ubicado en la banda como puntero derecho, Messi se deshizo de dos defensores ingleses y, con su pierna menos hábil, realizó un centro milimétrico que encontró la cabeza de Lautaro Martínez, quien impactó con fuerza para concretar el 2-1 definitivo.
Este centro magistral no solo marcó su asistencia número 65 con la Selección, sino que también selló una actuación que catapultó a Argentina a la gran final del mundial. En ese instante, el último pase de Messi con la camiseta celeste y blanca fue una exhibición de desequilibrio, visión y liderazgo absoluto.
Así, el cierre de la trayectoria internacional de Messi se convierte en un testimonio de su excepcional talento y su impacto en la historia del fútbol mundial, dejando un legado que perdurará por generaciones.