El entrenador de Boca Juniors expresó su preocupación y autocrítica ante la próxima competición continental.
"Estoy preocupado por todo", manifestó el director técnico en una reciente conferencia de prensa. Arruabarrena analizó las falencias defensivas y ofensivas de su equipo, indicando que su adversario logró concretar en tres ocasiones ante su arco. "Nos llegaron tres veces y nos hicieron tres goles", enfatizó, añadiendo que, a pesar de dominar la posesión en el segundo tiempo, faltó el ímpetu necesario para buscar una posible recuperación.
Asimismo, el entrenador calificó la derrota como "un palo importante, duro" y subrayó que el plantel debe "agachar la cabeza, trabajar y levantarse", resaltando que en Boca no existe margen para el lamento. "El primer responsable soy yo", declaró, haciendo referencia a la exigencia del club de sobreponerse rápidamente, especialmente con un crucial partido de Sudamericana en solo cuatro días.
Arruabarrena también justificó algunas decisiones tácticas en la alineación, vinculándolas a la escasa recuperación del equipo. Recordó que el plantel no dispuso de las 60 horas mínimas de descanso entre encuentros y que tuvo que ajustar las cargas físicas pensando en el compromiso internacional.
En este contexto, reafirmó su confianza en la totalidad del plantel. "El que los pone soy yo", declaró, enfatizando la importancia de mantener la moral alta y la necesidad de contar con todos los jugadores disponibles para el próximo desafío.
Al abordar la carencia de un centrodelantero tras la situación de Bareiro, confirmó que está colaborando con la presidencia para la incorporación de un delantero centro, aunque subrayó que la derrota no puede atribuirse únicamente a dicha ausencia. "Fallamos en muchas otras cosas", lamentó, resaltando que, a pesar de tener el control del balón, no se generaron situaciones de peligro efectivas.
El entrenador destacó que la verdadera prueba será la capacidad de respuesta del equipo a esta adversidad. "Sería una estupidez no levantarnos", insistió, advirtiendo que esta derrota no debería causar más daño del necesario. "Tenemos que aprender de este golpe", concluyó, señalando que conocían el estilo de juego directo del adversario, siendo el tercer gol resultado de un córner a favor, un aspecto que habían trabajado durante los entrenamientos, evidenciando que son detalles que nos están costando mucho.