10/06/2026

Incidente impactante en Hungría: caída de cámara aérea durante partido

Un amistoso internacional entre Hungría y Kazajistán se interrumpió debido a la caída de una spidercam desde más de 20 metros de altura.

El amistoso internacional que se celebraba en el estadio Nagyerdei de Debrecen se transformó en un evento lleno de inquietud cuando, durante el enfrentamiento entre las selecciones de Hungría y Kazajistán, una cámara aérea, conocida como spidercam, presentó una falla técnica y se precipitó al campo de juego desde una altura superior a los 20 metros.

El incidente ocurrió en el minuto 26 del primer tiempo. Según los reportes de la prensa local, uno de los cables que sostenía el dispositivo comenzó a incendiarse, generando humo y provocando la alerta entre los jugadores. En cuestión de segundos, la cámara se desprendió y cayó de manera violenta sobre el césped, lo que ocasionó una escena de gran alarma.

La situación desencadenó una respuesta inmediata en el estadio. El árbitro serbio Pavle Ilic tomó la decisión de suspender temporalmente el encuentro mientras el personal de seguridad y técnico ingresaba al terreno para evaluar la magnitud del accidente. Durante la pausa, los jugadores aprovecharon para hidratarse y discutir con sus entrenadores, visiblemente sorprendidos por lo ocurrido.

Las imágenes del incidente se propagaron rápidamente a través de las redes sociales debido a la espectacularidad del accidente. La cámara impactó a escasa distancia de donde se encontraban los trabajadores de la transmisión televisiva, quedando a solo unos metros de un camarógrafo. Afortunadamente, no hubo víctimas, y el desenlace pudo haber sido mucho más grave si la cámara hubiera caído más cerca de los jugadores.

Una vez que se controló la situación, el partido pudo reanudarse sin más contratiempos. En el ámbito deportivo, Kazajistán se adelantó en el marcador con un gol de Sergey Maliy a los nueve minutos. A pesar de que el equipo visitante se fue al descanso con ventaja, Hungría mostró una notable reacción en el segundo tiempo, logrando revertir el marcador. Dominik Szoboszlai empató el encuentro a los 52 minutos, mientras que András Schäfer anotó el segundo gol tras una jugada de pelota parada.

La expulsión de Maksim Samorodov complicó aún más las perspectivas del equipo kazajo, que se vio obligado a afrontar el resto del partido con un jugador menos. Este desgaste físico se tradujo en una pérdida de control del juego, permitiendo que el equipo local, ya en tiempo de descuento, sentenciara el partido con un tercer gol anotado por Rajmund Tóth, estableciendo el resultado final en 3-1.

A pesar de la victoria y el cambio en el marcador, el tema que acaparó la atención de los aficionados fue, sin duda, la caída de la cámara, lo que generó un debate significativo sobre la seguridad en eventos deportivos y la tecnología utilizada en la transmisión de partidos.