El entrenador tucumano enfatiza la importancia del compromiso y la adaptación del plantel en su camino hacia la final.
El director técnico tucumano se prepara para enfrentar su tercera final consecutiva al mando del equipo fusionado, buscando agregar un nuevo título a su ya destacada trayectoria en la historia del club.
En una reflexión sobre la formación del equipo, Victoriano subrayó su enfoque en potenciar las habilidades individuales de los jugadores, creando un entorno propicio donde cada integrante pueda sentirse cómodo. "Para jugar con un equipo de Victoriano es complicado, es complejo, porque necesitas personal para hacer algunas cosas. Pero al final hay que sacarle rédito a los jugadores, porque son lo más importante que hay en este deporte", expresó.
En este contexto, el entrenador destacó la relevancia del aspecto humano en la consecución de los objetivos deportivos. "Hay que lograr que estén felices, contentos, ir estudiando cómo son, qué les gusta y cómo hacer para que se asocien dentro de la cancha. Lo importante es que se sientan cómodos", señaló.
Victoriano reconoció que la presente temporada se caracterizó por la particularidad de no haber participado en la construcción del plantel, lo que le obligó a conocer a muchos jugadores una vez comenzado el proceso competitivo. No obstante, resaltó la predisposición que encontró desde el primer día.
"Esta vez no elegí a ninguno de los jugadores y a la mayoría no los conocía. Me tocó prestar atención a sus deseos, ayudarlos con herramientas y acompañarlos. La verdad es que ellos hicieron todo lo demás. El compromiso que tuvieron desde el principio fue enorme", afirmó.
Asimismo, Victoriano puso de manifiesto la fortaleza anímica que Quimsa ha demostrado a lo largo de una exigente temporada. "Más allá del talento y la jerarquía que tienen, siempre pusieron lo mejor cuando tuvieron que hacerlo. Eso habla de un equipo muy compacto y muy duro mentalmente", sostuvo el coach tucumano, a pocos días de iniciar una serie decisiva vibrante.