Claudio Úbeda ha dejado de ser el entrenador de Boca Juniors tras la eliminación en la Copa Libertadores, y el club ahora buscará un nuevo director técnico.
Claudio Úbeda ha concluido oficialmente su mandato como director técnico de Boca Juniors. Esta decisión se materializó únicamente cuatro días después de la decepcionante eliminación del equipo en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, lo que llevó a la directiva a optar por no renovar el contrato del entrenador, que expiraba a finales de junio. Por consiguiente, la institución se enfrenta nuevamente al reto de designar un nuevo líder para el plantel profesional en un periodo de intensa exigencia deportiva.
La determinación fue ratificada tras una reunión que tuvo lugar en las instalaciones de Ezeiza, donde se dialogó entre Úbeda y el director deportivo, Marcelo Delgado. En este encuentro se notificó al entrenador que no continuaría en su cargo una vez que concluyera su vínculo contractual. Esta resolución también abarcó a su principal asistente, Juvenal Rodríguez, quien había formado parte del cuerpo técnico desde el inicio de este ciclo.
Úbeda asumió la dirección del equipo en octubre de 2025, un periodo marcado por circunstancias muy particulares para la entidad. Su llegada se produjo tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, un ícono muy apreciado en el entorno de Boca y responsable de una de las etapas más exitosas del club en el ámbito internacional. Hasta entonces, el exdefensor se había desempeñado como asistente técnico y se vio obligado a asumir el liderazgo del plantel en un contexto emocionalmente complicado.
Durante su gestión, el entrenador dirigió un total de 32 partidos oficiales. Las cifras obtenidas son significativas, reflejando 17 victorias, siete empates y ocho derrotas, con un saldo de 45 goles anotados y 22 recibidos. No obstante, el desenlace de la temporada fue crucial para su permanencia en el cargo. La eliminación prematura en la Libertadores y la derrota ante Huracán en los octavos de final del Torneo Apertura dejaron al equipo sin metas relevantes y aceleraron el análisis por parte de la dirigencia.
El golpe definitivo se produjo en La Bombonera, donde Boca fue derrotado 1-0 por la Universidad Católica y quedó fuera del torneo continental. Esta derrota marcó el final de una racha negativa de cuatro partidos sin victorias en la Copa, con tres caídas que comprometieron gravemente las posibilidades de clasificación del equipo.
Tras dicho encuentro, Úbeda ya había mostrado la incertidumbre que rodeaba su futuro. Visiblemente impactado por el resultado, el entrenador expresó su malestar y preocupación por la situación del equipo, lo que evidenció la presión a la que estaba sometido en ese momento.