El arquero de Boca Juniors, Agustín Marchesín, fue operado con éxito tras una lesión en la rodilla que lo mantendrá fuera de las canchas durante varios meses.
En el contexto de un reciente triunfo en el Superclásico, el club Boca Juniors ha recibido una noticia positiva respecto a la situación médica de su arquero Agustín Marchesín. Este lunes, Marchesín fue sometido a una intervención quirúrgica exitosa tras una grave lesión sufrida en la Copa Libertadores 2026. La operación se llevó a cabo en el Sanatorio de la Trinidad de San Isidro, bajo la supervisión del reconocido doctor Batista, según lo informado oficialmente por la institución.
La preocupación había surgido días previos a la operación, específicamente durante un encuentro ante el club ecuatoriano Barcelona en La Bombonera. En una acción desafortunada, Marchesín cayó al suelo mostrando evidentes signos de dolor intenso. A pesar de sus intentos por levantarse, pronto se dio cuenta de la gravedad de su condición y solicitó su sustitución.
La situación generó una fuerte conmoción entre sus compañeros de equipo. Entre los primeros en acudir a su lado se encontraba Leandro Paredes, a quien Marchesín comunicó en ese instante la naturaleza de su lesión, expresando: “Me rompí la rodilla”. Esta declaración reflejó la inquietud general que permeaba el ambiente deportivo en ese momento, con otros futbolistas acercándose para brindarle apoyo.
El parte médico oficial emitido por el club indicó: “Agustín Marchesín fue intervenido quirúrgicamente por la ruptura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, con resultado exitoso”. Esta información fue compartida a través de los canales oficiales de Boca Juniors, evidenciando la transparencia del club en la comunicación de la salud de sus jugadores.
Los exámenes médicos posteriores confirmaron la sospecha inicial de una rotura completa del ligamento cruzado anterior, lo que llevó a la decisión de proceder con la cirugía. Esta intervención se realizó con éxito, lo que fue oficialmente notificado por la institución.
A pesar del alivio tras la operación, el futuro presenta un reto considerable para el arquero de 38 años. Marchesín se enfrentará a un proceso de recuperación prolongada, estimado en un mínimo de ocho meses, lo que significa que estará ausente de las canchas durante una parte significativa de la temporada y no podrá participar en la actual edición de la Copa Libertadores.