El arquero sufrió una grave lesión en su rodilla derecha y fue sustituido por Brey en el encuentro previo al superclásico.
El arquero de 38 años, Agustín Marchesín, fue obligado a abandonar el campo tras sufrir una lesión significativa en su rodilla derecha durante el enfrentamiento contra el equipo ecuatoriano, Barcelona. Su salida se produjo a los 12 minutos del primer tiempo, cuando fue reemplazado por Leandro Brey.
En un momento crucial del partido, Marchesín intentó interceptar un ataque de la ofensiva rival pero, al regresar a su posición, se evidenció una torsión inusual en su rodilla derecha que comprometió su estabilidad. Las imágenes del incidente muestran claramente el momento en que el arquero se desplomó en el césped, solicitando inmediatamente la atención médica.
La reacción de sus compañeros fue de preocupación palpable, lo que llevó a Claudio Úbeda a instruir a Brey para que comenzara su calentamiento. Marchesín, visiblemente afectado, se señalaba la rodilla derecha repetidamente mientras hacía el gesto de advertencia: “Ojo”, lo que dejó entrever su grave condición.
En un intercambio con el personal médico y sus compañeros, se pudo leer en sus labios la frase: “Me rompí la rodilla”. Este desgarrador momento reveló su desconsuelo y la conciencia de que se trataba de una lesión severa. Marchesín dejó el terreno de juego entre lágrimas, claramente consciente de la seriedad de su situación.
El pronóstico inicial no es alentador. Se prevé que el arquero se someta a estudios clínicos exhaustivos en las próximas horas para determinar la gravedad de la lesión sufrida. Este evento, ocurrida en la antesala de un superclásico, plantea serias dudas sobre su disponibilidad para los próximos partidos.
La incertidumbre sobre la recuperación de Marchesín genera inquietud entre los aficionados y el cuerpo técnico, ya que su participación ha sido crucial en la defensa del equipo. La comunidad futbolística espera que los resultados de los estudios clínicos brinden claridad sobre su estado de salud.