El piloto argentino Franco Colapinto comparte una conmovedora historia familiar relacionada con su emblemático número 43 en la Fórmula 1.
Franco Colapinto ha dejado una profunda impresión desde su debut en la Fórmula 1, no solo por su habilidad al volante, sino también por su carisma, lo que lo ha convertido en uno de los pilotos más apreciados por los aficionados. Recientemente, se ha difundido una historia personal y cargada de emoción que explica la elección del número 43, el cual se ha convertido en su símbolo distintivo.
Desde su llegada a Williams, Colapinto optó por el 43 para su monoplaza. En una entrevista reciente, su padre, Aníbal Colapinto, compartió el significado significativo que este número tiene para su familia. “Para mí es un orgullo. Sin que yo le diga nada, que utilice el mismo número que me gustaba a mí…”, manifestó conmovido durante una conversación con el periodista español David Perogil.
Aníbal explicó el origen de este dorsal: “A mí siempre me gustó el número 7. Cuando yo corría no lo pude elegir porque lo tenía otra persona, y el que pude transformar en 7 era el 43, porque 4 más 3 es 7. De ahí en más me gustó el 43 y siempre lo usé”.
El gesto de Franco sorprendió profundamente a su padre. “Ese día, cuando se sube por primera vez a un Fórmula 1, yo ni sabía qué número iba a usar. Un día antes de viajar a Italia, porque corrían en Monza, me llama y me dice: ‘Viejo, tengo una sorpresa para darte’. Le digo que vaya de a poco porque no me aguantaba el corazón. Y ahí me dice: ‘Pude elegir el número para el auto… vamos con el 43’”, relató.
Al narrar esta anécdota, Aníbal Colapinto no pudo contener su emoción: sus ojos se llenaron de lágrimas y necesitó unos segundos para recomponerse. Este video se volvió viral en redes sociales, generando una ola de mensajes de cariño, con aficionados que resaltaron la s sensibilidad y el respeto familiar del piloto argentino.
Una historia sencilla, pero potente, que ilustra por qué Franco Colapinto despierta admiración tanto dentro como fuera de la pista.