21/01/2026

Marino Hinestroza y su anhelo no materializado con Boca Juniors

Marino Hinestroza expresó su deseo de jugar en Boca Juniors a través de redes sociales, aunque su transferencia finalmente no se concretó.

La negociación entre Boca Juniors y el futbolista colombiano Marino Hinestroza se esfumó sin que se emitieran comunicados oficiales ni despedidas formales, dejando una situación que sorprendió a los especialistas del mercado de pases. Cuando parecía que la historia concluiría en silencio, el propio jugador decidió poner fin a la incertidumbre de manera pública, aunque de forma minimalista, cerrando una narrativa que había suscitado una notable expectativa.

A pesar de no convocar una conferencia de prensa ni otorgar entrevistas, una breve frase fue suficiente para evidenciar la esencia de las negociaciones. El gesto se materializó en redes sociales, un ámbito cada vez más utilizado por los atletas para manifestar sus emociones sin intermediarios. Hinestroza reaccionó a una publicación de la periodista Yoana Don, donde se anunciaba la finalización de su posible transferencia a Boca y se lamentaba la falta de concreción del pase.

La respuesta del jugador fue clara y directa, carente de ambigüedades: “Qué lindo hubiera sido”, acompañada por un emoji llorando. Esta frase, sencilla y espontánea, reveló una dimensión emocional que hasta ese momento solo se había intuido. Lejos de ser una opción más en un mercado saturado de sondeos, el interés de Boca había resonado profundamente en el extremo colombiano.

El mensaje dejó constancia de que la posibilidad de vestir la camiseta en La Bombonera le generaba una significativa ilusión. En un contexto de semanas intensas, con contactos intercalados, expectativas en aumento y definiciones que se prolongaban más de lo esperado, la intervención pública del futbolista actuó como una confirmación tácita de que la negociación había sido real y cercana.

No obstante, el desenlace se escribió lejos de la Ribera. Mientras Boca evaluaba alternativas y condiciones, Vasco da Gama se movió en silencio y logró cerrar un acuerdo con Atlético Nacional por una suma superior. El club brasileño desembolsó alrededor de seis millones de dólares y se aseguró el 80% del pase, una propuesta que terminó inclinando definitivamente la balanza. La diferencia económica resultó determinante y dejó a Boca fuera de competencia.

Así, la historia entre el club de la Ribera y Hinestroza se redujo a una frase y a una ilusión inconclusa. No hubo fotografía con la camiseta ni presentación formal, pero sí un testimonio que confirma que, al menos desde el deseo del jugador, la posibilidad existió. En el fútbol contemporáneo, donde muchas negociaciones se disipan sin dejar rastro, ese mensaje espontáneo se convirtió en la huella más clara de un pase que estuvo cerca, pero que nunca llegó a materializarse.