El futbolista ha manifestado su intención de no continuar en el fútbol argentino a pesar del interés de River Plate.
Tras el fracaso en las negociaciones por la adquisición de Sebastián Villa y Santino Andino, el club River Plate había centrado su atención en el joven delantero Maher Carrizo, quien a sus 19 años había sido objeto de un posible acuerdo que implicaba la compra del 50% de su pase por 6,5 millones de dólares. Sin embargo, la situación cambió abruptamente cuando la decisión del jugador comenzó a enfriar las conversaciones, lo que finalmente resultó en el colapso de la negociación.
En este contexto, Carrizo ha expresado de manera clara y contundente que no tiene interés en unirse a River, ya que su preferencia radica en esperar una propuesta del fútbol europeo para continuar su desarrollo profesional. Esta determinación fue transmitida por su agente, Berlanga, al secretario general del club, Stefano Di Carlo, y se convirtió en un factor crucial que llevó a considerar nula la operación.
Ante esta coyuntura, el club de Núñez se verá obligado a redefinir su estrategia de reclutamiento para reforzar su línea delantera, la cual finalizó el año 2025 con un rendimiento que no cumplió con las expectativas establecidas y que sigue siendo objeto de atención y evaluación en vista de la próxima temporada.
La dirección deportiva de River Plate se enfrenta ahora a un desafío significativo, dado que la búsqueda de jugadores que puedan aportar efectividad en la ofensiva se ha vuelto una prioridad. Esta necesidad se agudiza en un contexto donde las opciones disponibles en el mercado se han vuelto cada vez más limitadas.
El entorno competitivo del fútbol argentino exige que los clubes no solo mantengan su capacidad de atracción para los talentos locales, sino que también implementen tácticas innovadoras para captar el interés de jugadores provenientes de otros contextos. En consecuencia, la capacidad de River para adaptarse a esta realidad será fundamental.
El futuro de Maher Carrizo se presenta como un tema de interés no solo para River Plate, sino para el fútbol argentino en su conjunto, ya que representa la tendencia emergente de jugadores que buscan oportunidades en ligas europeas, lo que podría cambiar la dinámica del mercado de fichajes en la región.